Buenas Prácticas de Manufactura de alimentos
Las BPM (Buenas Prácticas de Manufactura) son normas de higiene y manipulación que permiten obtener alimentos inocuos reduciendo riesgos para el consumidor y fortaleciendo la competitividad de la empresa. Son un requisito del CAA Código Alimentario Argentino y prerequisito del HACCP Sistema de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control.
Abarcan varios aspectos, desde las condiciones edilicias, el almacenamiento y transporte, hasta la higiene del personal, el control de calidad y materias primas.
Su cumplimiento es un requisito clave en sectores como alimentación, cosmética, farmacéutica y química, donde la seguridad del consumidor es prioritaria.
Adoptar Buenas Prácticas de Manufactura aporta múltiples ventajas a las organizaciones: